¿Cómo reducir los costos en embalaje?

Cuando se trata de afinar el lápiz para mejorar nuestra estructura de costos, más de una vez nos preguntamos cuál es el rubro o ítem por dónde empezar. ¿Estás seguro de que tu inversión en el embalaje de tu producto es eficiente? Un mal uso o un despilfarro de la materia prima pueden implicar gastos menores hoy, pero en la acumulación de un año, la cifra podría sorprenderte. En Ironpack te dejamos algunas claves para reducir los costos en empaques.

1- Pensar en embalaje, también significa hacerlo en términos de almacenamiento y logística

En este sentido, ahorrar en empaque también significa poder garantizar que mientras nuestro producto está en la estantería, su vida útil está siendo preservada. Por eso, el material resulta clave. Elegir una materia prima acorde al mismo y confiable, nos ayuda a evitar pérdidas o deterioros del producto así como también a evitar re- empaquetar cada cierto tiempo o a tener que pensar en una protección adicional. Inocuidad y resistencia deben ser dos características del embalaje. 

2- Otro ahorro puede lograrse en el aprovechamiento del embalaje.

Esto se logra cuando tenemos un diseño a medida, en donde no se produzca el desperdicio de material. Intentar hacer encajar un producto a un envase universal nos lleva a incurrir no sólo en riesgos vinculados a su protección, sino también en la necesidad de tener que recurrir a más material para rellenar huecos y espacios vacíos, y reforzar. Para resolver el despilfarro, podemos imaginar el momento en que nuestro cliente recibe el paquete ¿cuánto de ese empaque sirve? ¿Cuánto se tira? Las respuestas nos van a orientar sobre aquello que debemos corregir.

3- Un uso más eficiente del embalaje significa asesorarse no sólo en materia prima (¿estás usando el material correcto?) sino también en la elección del mejor método de producción del empaque. Por ejemplo, el corte láser combinado con la espuma de polietileno es uno de los procesos con menor desperdicio, con una gran reducción del scrap