Guía para un embalaje sencillo

Un producto deficiente por daño tiene una enorme repercusión tanto en términos de pérdidas económicas para un negocio, como en la imagen del mismo. Es por esto que la importancia de un embalaje se convirtió en algo crucial para las compañías. Desde Ironpack les compartimos una breve guía para un embalaje sencillo y apropiado según el producto.

En primer lugar, se debe analizar la naturaleza del producto a proteger. Por ejemplo, un factor influyente es el peso del mismo. La personalización del embalaje es una garantía de resguardo.

En segundo lugar, cada producto debe ir en su propio empaque. Esto potencia las posibilidades de protección pero también permite que, ante cualquier eventualidad, no se desate un efecto cascada, arruinando el resto de los materiales.

Otro aspecto a considerar es el material de protección. Debe ser lo suficientemente resistente, pero también cómodo para el traslado. Y por supuesto, soportar cualquier golpe así como ser resistente al agua. El material debe inmovilizar y amortiguar.
Por último, el cierre también resulta importante. Los embalajes de Ironpack van adentro de una caja o packaging que el cliente nos indica, por eso esta última tarea es esencial: un buen cierre sirve como un filtro más para la protección del producto. Por eso, antes de diseñar el empaque, se estudia con cuidado cuál será el contenedor final.