Funciones del embalaje

Un empaque tiene dos funciones principales, que pueden dividirse en estructurales y modernas. Desde Ironpack te contamos cuáles son.

Las estructurales son aquellas que se relacionan con la parte física del producto y deben cumplir con los siguientes objetivos:
• Contener. Se refiere a la capacidad específica de servir para que el producto se encuentre bien distribuido en el embalaje.

 


• Retener y proteger. Se refiere a que el empaque debe ser compatible con el producto para evitar su alteración, en todo sentido: tanto en lo que se refiere a forma, como a evitar que se distorsione por organismos, aromas o cualquier otro agento que lo modifique. El empaque debe garantizar que el producto mantenga todas sus características y atributos.

• Práctico. El empaque debe poder armarse, llenarse, cerrarse y manipularse. Este último aspecto es crucial ya que interviene en la logística de traslado y almacenamiento de un producto.

Por otro lado, las llamadas funciones modernas son aquellas que tienen que ver con la presentación y exhibición del producto. Es decir, están más relacionadas con un objetivo de marketing.